Elige un relato al azar

Ver una entrada al azar

sábado, 16 de septiembre de 2017

EL MONJE (Iván Turgueniev)



Conocí a un monje anacoreta, santo. Vivía con la sola dulzura de la plegaria y, embebido de ésta, estuvo parado tanto tiempo sobre el suelo frío de la iglesia, que sus piernas, por debajo de las rodillas, se le hincharon y pusieron parecidas a columnas. Él no las sentía, se paraba y rezaba.

Yo lo entendía; yo, acaso, lo envidiaba. Pero que él también me entienda y no me condene a mí; a mí, que no accedo a sus alegrías.

Él consiguió eliminarse a sí mismo, a su odiado yo; pero es que yo no rezo, y es por amor propio.

Mi yo, acaso, me es aún más pesaroso y repulsivo que su él a él.

Él encontró en qué olvidarse de sí mismo…Yo también lo encuentro, aunque no de modo tan constante.

Él no miente…, pero yo tampoco miento.


No hay comentarios:

Publicar un comentario